Microplásticos en animales de granja: implicaciones en la inocuidad de los alimentos y salud animal

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Por A.A. Cruz-Tamayo1, D.U. Miranda-Hernández1, F.A. Méndez Ortiz1, J. Herrera-Camacho2, A.J. Chay-Canul3

1 Facultad de Ciencias Agropecuarias. Universidad Autónoma de Campeche. México. 2 División Académica de Ciencias Agropecuarias. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.3 Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

 

Microplásticos    

Los seres humanos hemos producido 8.300 millones de toneladas métricas de plástico desde 1950. Solo el 9% de los residuos plásticos se recicla y la gran mayoría termina en vertederos y en el medio ambiente, donde se disgrega en micropartículas que contaminan las aguas y el aire, dañan la fauna marina (se estima que mueren más de 100,000 mamíferos marinos y tortugas cada año) y, en última instancia, son ingeridas por animales domésticos y los seres humanos. Por cierto, los plásticos tardan entre 450 y 1000 millones de años en degradarse. Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico de menos de cinco milímetros de diámetro. Hay dos tipos, los primarios que son partículas diseñadas para uso comercial, como cosméticos, así como microfibras que se desprenden de la ropa y otros textiles; y los secundarios que son partículas que resultan de la descomposición de artículos de plástico más grandes (como botellas, bolsas, tubos) por la exposición a factores ambientales, principalmente la radiación solar. Los compuestos químicos mayoritarios utilizados en la fabricación de los principales tipos de plásticos son el polietileno de baja y alta densidad, el polipropileno, el policloruro de vinilo, el poliestireno, el tereftalato de polietileno y el poliuretano.

¿Cómo se incorporan los microplásticos a los animales?

Los microplásticos presentes en los océanos se incorporan a la fauna marina cuando estos se alimentan de fitoplantoc y zooplancton que consumen estas partículas, que luego se transportan a través de la cadena alimentaria, lo que hace que estos contaminantes se magnifiquen a niveles tróficos más altos. Esta demostrado que después de dos horas que un pez consume una particula de microplásticos, sus componentes químicos ya se encuentran en la circulación sanguínea y luego de algunos días pasan al tejido del pez, o sea, la carne que consumen las personas y otros animales.

Microplásticos en productos de origen animal

Recientemente, científicos europeos reportaron, que el 80% de la carne, sangre y leche de vacas y cerdos estudiados contenian microplásticos, que seguramente proceden del plástico de los envases y bolsas en los cuales se almacenan y distribuyen los alimentos que consumen estos animales. Incluso, en otros estudios se reporta la presencia de microplásticos en miel y yogurt.

Microplásticos y su impacto en la salud humana y animal

Los animales, incluidos los seres humanos, carecemos de vías metabolicas para procesar los microplásticos, pues su aparición es demasiado reciente en la historia. Lo único que pueden hacer nuestros cuerpos es acumularlos en el tejido, con la esperanza de que no lleguen más. Hasta hace muy poco, se pensaba que su efecto era inocuo, pero recientemente, se ha demostrado que la acumulación en el cuerpo humano y de los animales de estas sustancias lleva a inflamación del tejido, con serias consecuencias neurotóxicas y una disminución en la capacidad de respuesta de nuestro sistema inmune.

Algunos de estos microplásticos están asociados a compuestos químicos importantes como son los bisfenoles y ftalatos, ambos por provocar efectos adversos en la salud de las personas y los animales al provocar toxicidad reproductiva, hormonal, cardiaca, hepática, neurológica y renal, además de jugar un papel clave en el desarrollo de tumores.

Estudios en animales de laboratorio han demostrado que los microplásticos alteran el desarrollo sexual y reducción de la fertilidad, es posible que lo anterior se pueda extrapolar a otros animales. Esto nos lleva a pensar que muchas de las patologías tratadas en la clínica veterinaria pueden estar relacionadas con los efectos toxicológicos derivado de los microplásticos, como el incremento en la incidencia de problemas reproductivos, hormonales y tumorales, que al final de cuentas causan perdidas económicas en las unidades de producción ganadera.

¿Que podemos hacer?

Es indispensable establecer lineas de investigación sobre los efectos de los microplásticos sobre la salud animal y humana, ya que pueden ser una amenaza potencial para la salud pública y el ecosistema terrestre. Así como, líneas de investigación que permitan descubrir algún microorganismo que pueda digerir los plásticos y por lo tanto, contribuir a la biorremedación del ambiente. Como consumidores tenemos que buscar formas de reducir la demanda de productos de plástico, usar recipientes de vidrio, de materiales biodegradables, fomentar el reciclaje, usar ropa hecha con fibras naturales, evitar usar productos de belleza que contienen microesferas.

Bibliografía disponible con los autores.

Referencia: Artículo publicado en la edición impresa No. 122 revista Agro Región